Se celebra durante los sábados y domingos de mayo en otras localidades, pero es en Arrecife donde adquiere mayor esplendor. A primeras horas de la tarde del sábado se inicia la confección de alfombras de sal marina, con vistosas formas y colores y se prolonga la tarea hasta bien entrada la noche. Se elaboran siguiendo un itinerario previamente establecido por las calles próximas a la Iglesia de San Gines.